Tal vez
ya pasó la hora
de mis desvelos
de mi gloria
de mi tiempo
de mis ganas
mis adentros
mis después
los ahoras
en estas horas
sin minutos
sin el cuento
para soñar
con leones
leona en red
enredada
en hilos
de saliva
de sexo
de aburrimiento
de soledad
de deseo
deseosa
de poco
de todo
de nada
sin gracias
no hay de qué
quejarse
por no ser
lo que quise ser
lo que debí ser
lo que iba a ser
hacer o no hacer
animarse
provocarse
proponerse
posponerse
lunes 1 de marzo de 2010
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Las sibilas eran las pitonisas que moraban los oráculos. Muchas sabían la verdad, pero no la podían decir. Entre ellas, la más famosa es la Sibila de Cumas, de quien tomo su nombre para mi seudónimo.
Ella custodiaba el oráculo de Delfos y un día Apolo, su dios, le concedió un deseo, agradecido por un favor recibido. La Sibila se apresuró a pedir la vida eterna, pero ¡ay! se olvidó de pedir conjuntamente la juventud eterna.
La pobre pitonisa se fue degradando, tan débil que lo único que deseaba era la muerte...
Lo último que se sabe de ella es que pidió estar en una vasija, ya no era más que unas ínfimas partículas vivientes.
Tal vez no fue muy afortunada la elección de mi seudónimo, tal vez sólo soy una partícula viviente que escribe, que intenta escribir para exorcizar, para esperar, para bailar con la muerte.
Este blog tuvo una etapa oscura, más tanática, que duró casi ocho meses, desde fines del 2009 a mediados de 2010. Pero no hay mal que dure mil años. Y volví. Más sibila.
Ella custodiaba el oráculo de Delfos y un día Apolo, su dios, le concedió un deseo, agradecido por un favor recibido. La Sibila se apresuró a pedir la vida eterna, pero ¡ay! se olvidó de pedir conjuntamente la juventud eterna.
La pobre pitonisa se fue degradando, tan débil que lo único que deseaba era la muerte...
Lo último que se sabe de ella es que pidió estar en una vasija, ya no era más que unas ínfimas partículas vivientes.
Tal vez no fue muy afortunada la elección de mi seudónimo, tal vez sólo soy una partícula viviente que escribe, que intenta escribir para exorcizar, para esperar, para bailar con la muerte.
Este blog tuvo una etapa oscura, más tanática, que duró casi ocho meses, desde fines del 2009 a mediados de 2010. Pero no hay mal que dure mil años. Y volví. Más sibila.
2 comentarios:
tal vez ya paso un tiempo,
seguro hay otro porvenir,
besos
Habrá otro porvenir que me espera o estarán por venir otros tiempos? Hay una diferencia en ello?
El porvenir es un sustantivo, algo que está hecho, algo que sólo me restaría esperar...
Que haya tiempos por venir indicaría una acción, algo que me invita quizá más a su ejecución, que me transformaría más en sujeto o agente para que acontezca...
Me fumé algo?
No, no, son simples devaneos de verano...
Un día me tomaré un café con vos, tomasuncafe.
Cariños
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